Martha Rosmery Figueroa Gòmez,Escuela de Ciencias de la Comunicación
“LA LOMADA”
“Fue
fatal, las maquinarias se unieron para derrumbar, como monstruos hambrientos,
el lugar principal de encuentro, borrar la costumbre de las tardes de deporte
que cada vecino tenía como habito”
“La
algarabía prendía los corazones, lanzar el balón motivaba a notar un punto en
el marcador de tierra”

La algarabía de estar
reunido con los amigo y respirar aire puro se desvanecieron con el asfalto.

La algarabía de estar
reunido con los amigo y respirar aire puro se desvanecieron con el asfalto.
Todas las tardes fue el punto de reunión de un grupo de
muchachos. “la Lomada” le decía todo aquel que una tarde de vacaciones saldría
a jugar un partido de vóley o futbol. Lugar que
por orden de la municipalidad provincial de Arequipa quedo hecho una
amplia pista de doble sentido que sirve de entrada a los autos. ”La lomada”
solo es el recuerdo de aquellos muchachos que hoy son parte de la sociedad y
del ajetreo de la ciudad.
Aun la pista no estaba asfaltada, la tierra y el polvo
abundaban, era parte de aquel que vivía en el vecindario, pocos en cantidad,
eran los vecinos, pero se conocían y se saludaban. En ese saludo amistoso la
propuesta de salir a jugar más tarde salía a relucir, se ponían de acuerdo
quien traería el balón, la net o los palos para sostener la malla de vóley. De
la lomada se dirigían al lote baldío ahí se ponían a disfrutar una tarde de
adrenalina.
Los equipos eran de seis personas, participaban grandes y
pequeños que con cada mate de un alto que alcanzaba hasta tocar el balón
con el brazo para mandar con todo la
fuerza, había un pequeño que resepcionaba con la agilidad y la fuerza de Espedy
Gonzales (ratón animado veloz). El marcador hecho en el mismo piso de tierra,
la contabilización de los puntos levada por una vecina que venía a observar el
partido. No había domingo que no salieran a jugar, las risa y carcajadas,
fueron suplantada por un montón de asfalto.
El inicio del proyecto de la carretera la Joya, por el
gobierno regional y la invasión de lotes cambio el panorama. La llegada de
tractores y escaba doras a mando de un grupo de obreros, llegaron con el
objetivo de reducir la lomada para dar paso a la pista nueva para otra ruta
vehicular. Se les hizo difícil, siendo la geografía rocosa, usaron taladro, el
polvo que generaba al hacer tajos para sacar toda la tierra y depositarlo en un
camión emitía sonido de estruendo que sumergía en el olvido, aquellas tarde de
deporte.
Solo quedo un amplio espacio de silencio, el ambiente
mostraba el término de una bonita travesía que algún día comenzó. Cuando el
pueblo joven disfrutaba de su lomada de tierra. Las maquinas comenzaron a
devorar a mordidas la “Lomada”, nadie pudo
impedir el fatal final, ni los vecinos que vivían cerca, ellos también tuvieron
que dejar sus viviendas, estaba en el plan del proyecto derrumbar las Casas
aledañas y ubicarlas al nivel apropiado de la pista.
Dejando al olvido el lugar, varios vecinos se mudaron
mientras la municipalidad se encargaba de reponer sus viviendas. Pasando los
días ya nada quedo ni escombros, solo una pista que fue rellenado por los
mismos tractores, con ayuda de una aplanadora residuos de relleno de arena y
cascajo se mostró el inicio de la construcción de una nueva pista
automovilística, que hoy sirve de entrada a los nuevos sectores que fueron
creándose en el transcurrir.
Después de transformar una lomada en una pista con ella
también cambio esas tardes de vacaciones, ya nadie salía a jugar. Los carros
transitaban, ya fue un poco peligroso podría haber cualquier accidente; tampoco
se buscó otro lugar como” la lomada”. Solo perdura en la mente de aquello que
algún día compartieron días emocionantes por tal lugar, de aquellos que recién
vinieron a vivir por el nuevo cambio solo es una pista grande.
Fuentes
1 Créditos:
ASOCIACIÓN JOSÉ LUIS BUSTAMENTE Y RIBERO
2 Carreta
la joya.
3
vecinos.
4 Vivencias y recuerdos.
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